Durante los seis años que estuve sin editar un disco (2011-2017) seguí ofreciendo conciertos con diversos formatos, escribí una novela (El Paseo Infinito) y un libro de micro-relatos de género negro (Club Columbia) y estrené varios espectáculos teatrales, entre ellos un espectáculo de performance-cabaret basado en mi último libro. Pero nunca he dejado de darle vueltas a otros proyectos musicales. No he parado de componer canciones y grabar maquetas para un nuevo disco, pero no acababa de dar con la idea… Ya hacía tiempo que me apetecía  aparcar el “cualquier estilo vale” de mis anteriores trabajos y abordar un disco centrado en un estilo de música concreto, algo que ya hice en el disco “6000 millones” con el Swing. Entre otras ideas se me ocurrió que podría hacer un disco de canciones de rock con bases electrónicas. Tenía maquetados más de veinte temas. La verdad es que el trabajo estaba bastante adelantado, el problema es que no acababa de estar satisfecho nunca. Las canciones no me acababan de emocionar. Era como si las letras fueran por un lado y la música por otro. Como si no encontrara las palabras adecuadas para aquella música. Después
de darle varias vueltas y a pesar de todos los años de trabajo, descarté el proyecto (de momento, claro).

 

Por eso, cuando surgió la idea de montar Daniel Higiénico Blues Experience fue como una liberación. Nació espontáneamente charlando con mi amigo
David Sam, que me dio la idea: montar una buena banda de blues y componer mis canciones sobre bases de clásicos del género (componiendo libremente sobre los diversos estilos y las infinitas formas de interpretarlo). Enseguida empezaron a surgir ideas sobre estilos, canciones, músicos en los que inspirarse… Al día siguiente ya había hecho el boceto de un par de canciones y me sentí muy cómodo cantándolas. Las letras surgían con facilidad. Hasta empecé a imaginarme algunos momentos del concierto y la forma de presentarlo en directo. Todo cuadraba.
La verdad es que me emocionó haber encontrado por fin el camino. Fue como encender una mecha, y  me di cuenta de que había encontrado la forma de expresar lo que quería contar.

 

Fueron unos meses de empaparme las orejas de blues, de todos los estilos, de todas las épocas. En algunas ocasiones mantenemos las estructuras de los clásicos del blues, pero sin ataduras. La mayoría de letras me salieron muy directas, sin florituras, con alguna pincelada punk. Como siempre las temáticas son diversas, aunque hay unas cuantas de puro desahogo, claramente influenciado por la actualidad que estamos viviendo y por las contradicciones que nos nublan el cerebro.

 

En resumen, Daniel Higiénico Blues Experience, como su nombre indica, es un disco de género desde la óptica de un cantautor, con mis letras, mis historias y mi forma de cantar acompañadas de una gran banda de músicos con mucho “blues”, encabezada por el pianista David Sam, y con Roberto Olori] a la batería, Jordi Cobreal bajo y Albert Arnau "Neirak” a la guitarra. 

Hemos conseguido un concierto espectáculo  muy intenso donde, además de los nuevos temas, adaptamos algunas canciones de mis anteriores discos al blues y al rock&roll. Es un gran concierto de blues… con un “toque” higiénico, como no.

 

También en formato dúo.

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© 2019  Daniel Higiénico

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